Anoche jugaron 25 y Nacional por el Metro en la cancha de Aguada. Menciono nombres que forman una mezcla explosiva que anoche reventó.
A Nacional lo siguen, a veces, gente de la barra del fútbol. Según parece, hay gente de la barra de Peñarol identificada y siguiendo a 25. Los problemas entre 25 y Aguada son evidentes para cualquiera medianamente cercano al basquetbol, desde las finales por el ascenso que, sinceramente, no recuedo exactamente cuándo fue, por más que haya ido a verlas.
Esta bomba le reventó en las manos a un pibe, jugador de las inferiores de Aguada, que salía de la cancha antes de empezar el partido y lo apuñalaron por llevar una camiseta de Aguada. 15 años tenía. No tenía nada que ver con nada.
Después de la locura, la locura. Gente de la barra de Aguada esperó a la gente de 25 para "vengar" (olvidar una estupidez haciendo otra estupidez) la agresión y otra vez lo mismo de siempre: corridas, pedreas, disturbios, balazos y otro pibe, de 17 años esta vez, muerto. Que decir ¿no? Me sumo a las palabras del presidente de Aguada en el sentido de que acá no es cuestión de que un supuesto hincha de 25 mató a uno de Aguada (y a un hermano de sus hermanos y a un hijo de sus padres y un amigo de sus amigos, como muy acertadamente comentó alguien en montevideo.com -perdón, no me acuerdo el nombre-); acá hay solo 2 cuadros el de los que van a los partidos armar quilombo y los que vamos a ver un partido. Tenemos que hacer todo lo posible para que gane el segundo, aunque a esta altura ya parezca demasiado tarde.
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9.5.09
30.4.09
Empezó el Metro!
Con la ventaja que dan las 4 fechas jugadas hasta el momento y la excusa de que siempre la corremos de atrás, voy a dar paso a mis comentarios sobre el campeonato Metropolitano de basquetbol 2009 que está en pleno arranque.

Arriba el tema es claro: Montevideo corre con el caballo del comisario ya que más allá del buen equipo que armó, cuenta con una figura descollante, el gran "subidor" Diego Taramasso, complementado con la base sub-23 del campeón Biguá y un americano de los que pesan. Esto es lo que puede comentar cualquiera con una mínima noción del basquet, pero desde acá vamos a agregar otro factor que va a pesar cuando lleguen las que duelen, y es el apoyo, bajo los camalotes, del contratista Claudio "Pata" Pereyra al proyecto deportivo del club. La Liga se ha transformado en un mercado interesante, y que mejor que tener un club propio para mostrar los jugadores de uno, ¿verdad Pata?
Atentos a lo que pasa con Montevideo, y mirando para el costado para acomodarse a pelear el segundo ascenso, aparece un pelotón formado por Welcome, Urunday y, por qué no, 25 de Agosto.
Welcome con la base de Hebraica y confiado de que es de los pocos capaces de jugar la Liga, Urunday manteniendo la base de hace unos cuantos años con el plus de Borselino, y 25 apoyado en el inestable trípode Silveira-Aguilera-Fittipaldo (no se sabe cuanto puede rendir en Uruguay - se acuerdan el triple que tiró en la final Aguada/Goes el año pasado? - un gurí...)
Peleando a ver quien va a ocupar el lugar que deje Goes el año que viene en 3ra., la irregularidad manifiesta marca que pueden estar casi todos, con algunos que sacaron buenos boletos: Olivol jugado a lo que haga Huggins; Verdirrojo jugados también al americano y la dupla Saldanha-Ramirez (que cuadrazo si fuera el 2000!); Yale (el club del barrio) también jugados al americano y a las sobras que les dejó Malvín; me animo a agregar a Larrañaga con otro equipo de la década pasada (Federico Martinez, Martín Volf y Luis Carpio), y dejo para el final a un gran candidato como el Larre, sin americanos, con Sub-25 si peso alguno, con Sub-23 sin futuro alguno, y con pocos más que sumen. Lo abultado de este pelotón es la esperanza de muchos de ellos.
Para el final el comentario de todos los años: el Metro es un mundo pararelo al basquetbol mundial donde cualquier cosa puede pasar. Una lesión, un cambio de americano, una racha de partidos ganados que hagan agarrar confianza a un cuadro, y el pronóstico más calificado se cae a pedazos. Acá cualquiera le gana a cualquiera y eso es lo lindo del Metro, lo que le da ese sabor tan particular que tanto me gusta, y lo que lo diferencia de la cada vez más desabrida (y menos uruguaya) Liga Uruguaya.

Arriba el tema es claro: Montevideo corre con el caballo del comisario ya que más allá del buen equipo que armó, cuenta con una figura descollante, el gran "subidor" Diego Taramasso, complementado con la base sub-23 del campeón Biguá y un americano de los que pesan. Esto es lo que puede comentar cualquiera con una mínima noción del basquet, pero desde acá vamos a agregar otro factor que va a pesar cuando lleguen las que duelen, y es el apoyo, bajo los camalotes, del contratista Claudio "Pata" Pereyra al proyecto deportivo del club. La Liga se ha transformado en un mercado interesante, y que mejor que tener un club propio para mostrar los jugadores de uno, ¿verdad Pata?
Atentos a lo que pasa con Montevideo, y mirando para el costado para acomodarse a pelear el segundo ascenso, aparece un pelotón formado por Welcome, Urunday y, por qué no, 25 de Agosto.
Welcome con la base de Hebraica y confiado de que es de los pocos capaces de jugar la Liga, Urunday manteniendo la base de hace unos cuantos años con el plus de Borselino, y 25 apoyado en el inestable trípode Silveira-Aguilera-Fittipaldo (no se sabe cuanto puede rendir en Uruguay - se acuerdan el triple que tiró en la final Aguada/Goes el año pasado? - un gurí...)
Peleando a ver quien va a ocupar el lugar que deje Goes el año que viene en 3ra., la irregularidad manifiesta marca que pueden estar casi todos, con algunos que sacaron buenos boletos: Olivol jugado a lo que haga Huggins; Verdirrojo jugados también al americano y la dupla Saldanha-Ramirez (que cuadrazo si fuera el 2000!); Yale (el club del barrio) también jugados al americano y a las sobras que les dejó Malvín; me animo a agregar a Larrañaga con otro equipo de la década pasada (Federico Martinez, Martín Volf y Luis Carpio), y dejo para el final a un gran candidato como el Larre, sin americanos, con Sub-25 si peso alguno, con Sub-23 sin futuro alguno, y con pocos más que sumen. Lo abultado de este pelotón es la esperanza de muchos de ellos.
Para el final el comentario de todos los años: el Metro es un mundo pararelo al basquetbol mundial donde cualquier cosa puede pasar. Una lesión, un cambio de americano, una racha de partidos ganados que hagan agarrar confianza a un cuadro, y el pronóstico más calificado se cae a pedazos. Acá cualquiera le gana a cualquiera y eso es lo lindo del Metro, lo que le da ese sabor tan particular que tanto me gusta, y lo que lo diferencia de la cada vez más desabrida (y menos uruguaya) Liga Uruguaya.
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