Las inundaciones van pasando. Al compás del agua, que llego, arrasó y se fue, la gente se fue, sobrevivió y volvió. Los inundados (las familias que sufrieron los efectos de las inundaciones) van volviendo a sus casas y nosotros nos vamos olvidando del tema. Suele pasar así.
Los medios son los primeros en irse olvidando de las familias (todavía 700 a esta altura) que siguen sin poder volver a sus casas y de los muchos miles que perdieron todo. Aunque esto no es lo que me preocupa porque lamentablemente hemos aceptado como un hecho que están para eso: buscar la noticia del momento, explotarla y olvidarla cuando encuentran la próxima noticia del momento. Lo que me preocupa es cómo nosotros, como pueblo, nos dejamos ganar por el olvido o, peor aun, por la tranquilidad de conciencia.
Nos dignamos de ser un pueblo solidario. Hasta cierto punto no lo dudo, y lo muestra toda la movida que desde diversos frentes se hizo para ayudar a los inundados. Justamente a esto es a lo que apunto: alcanza todo lo que se hizo para ayudar a los inundados como para quedarnos tranquilos de conciencia e irnos olvidando de que todavía nos necesitan?
Quiero pensar que no. Quiero pensar que la solidaridad de la que nos jactamos es mucho más que regalar una bolsa de ropa vieja o algún colchón que ya no usamos. O que algunas empresas donen unas cajas de los productos que producen, y que esto se haga justo en el momento en que todas las camaras están apuntando hacia la cuestión.
Tengo sentimientos encontrados con todo esto. Estas cosas me ponen molesto aunque se que de alguna forma (bastante liviana) están bien. Quiero mas de la sociedad en la que vivo. Quiero gente y empresas comprometidas para cambiarlas situaciones injustas, no gente y empresas apenas involucradas (dicen que en un omelette con jamón, la gallina está involucrada y el chancho está comprometido...) Quiero ver a la gente dar lo que hay que dar y no lo que nos sobra. Quiero que nos molestemos cuando nos golpean la puerta para pedirnos una colaboración, en vez de dar nuestra bolsa de ropa que nos queda chica y quedarnos contentos con lo buenos y solidarios que somos.
Quiero que nos molestemos, pero no porque nos vinieron a pedir, sino porque nosotros no fuimos a dar. Quiero que nos molestemos de que no somos capaces de darnos cuenta solos de que mucha gente continuamente está necesitando nuestra ayuda.
Se que tal vez quiero demasiado... aunque aun quiero más todavía: quiero más gente que quiera tanto o más que yo.
25.5.07
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario